FULGURACIÓN DE VERRUGAS GENITALES

Es un tratamiento quirúrgico de baja complejidad con anestesia local destinado a eliminar las verrugas o condilomas presentes en un paciente, resultado de la infección en los genitales masculinos por el virus del papiloma humano (VPH). 

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¿QUÉ VERRUGAS INTERVIENE EL URÓLOGO?

Los condilomas ubicados en los genitales externos y en el periné masculinos. Las verrugas presentes en los genitales femeninos deben ser tratadas por el ginecólogo. Las verrugas existentes en el canal anal son tratadas por el coloproctólogo.

¿POR QUÉ SE REALIZA LA FULGURACIÓN DE VERRUGAS GENITALES?

Ya que estas lesiones crecen progresivamente, se dispersan por el área genital, y al ser en ellas donde se aloja el virus del papiloma humano (VPH), se recomienda que cuando por su importante tamaño, lugar de ubicación, cantidad de lesiones o rebeldía a tratamientos médicos previos, sean resecadas quirúrgicamente.

¿CÓMO SE REALIZA?

Luego de que el paciente es valorado por un especialista en consulta y verifica el diagnóstico de verrugas genitales a la inspección visual, cantidad de lesiones y ubicación de las mismas, procede a ofrecer este tratamiento al paciente. El día del procedimiento, luego de que el paciente pasa a la camilla en bata, se realiza limpieza quirúrgica del área afectada, se efectúa infiltración de la base de las lesiones con lidocaína 1% simple. Unos minutos después, se utiliza el lápiz quirúrgico conectado a un generador electroquirúrgico (Bovie). Éste, al entrar en contacto con los condilomas, transmite una pequeña corriente eléctrica que produce inmediatamente necrosis de coagulación. Al cabo de unos pocos días se caen por sí solas.

¿QUÉ REQUISITOS REQUIERE?

Por encima de todo, que el especialista haya verificado previamente a través de un examen físico, y en vivo y en directo, la naturaleza de las lesiones, su ubicación, su volumen y cantidad. No todas las verrugas genitales, como lo puede definir el paciente a primera vista, corresponden a las lesiones producidas por el VPH. Así también, no todas los condilomas son meritorios de fulguración.

Por otro lado, no se necesita ayuno o profilaxis antimicrobiana alguna previo a esta técnica. Se aconseja que el paciente lleve a cabo un corte con tijera de su vello púbico sin llegar al rape. Por último, acudir al sitio donde se ejecute la intervención en ropa cómoda.

¿EXISTE ALGUNA RAZÓN (CONTRAINDICACIÓN) PARA NO REALIZARLA?

Sí, varias. Primero, que el paciente no haya sido valorado en primera instancia por el especialista y aún no se haya detallado la naturaleza, ubicación y volumen de las lesiones. Segundo, que el paciente curse con lesiones condilomatoss en la uretra. Este tipo de lesiones, sin son fulguradas, pueden conllevar a la aparición de estrechez uretral. Tercero, que las lesiones correspondan a otra patología, como cáncer escamocelular de pene u otra condición distinta a las verrugas genitales y que este tratamiento no sea el indicado para ellas.

¿CUÁLES SON LOS CUIDADOS POSTERIORES?

En esencia muy mínimos. La aplicación de una crema antimicrobiana por algunos días previene la colonización por gérmenes cercanos al área anorrectal y la ingesta de analgésicos modula el escaso dolor posterior que puede suceder. Los pacientes deben abstenerse de tener vida sexual por diez a catorce días mientras se cicatrizan los lechos fulgurados. La pareja del paciente debe valorada por un ginecólogo (en caso de las mujeres) o de un urólogo en caso de ser un varón en búsqueda de lesiones condilomatosas en sus genitales externos e internos.

¿QUÉ SÍNTOMAS SON DE ALARMA LUEGO DEL PROCEDIMIENTO?

Son muy raros que acontezcan. En caso de que el paciente desarrolle intenso dolor o enrojecimiento severo con drenaje purulento de las lesiones, debe ponerse en contacto con el urólogo tratante.