Circuncisión

Muchos de mis pacientes que me consultan, me visitan con la inquietud de saber si necesitan la circuncisión. La gente suele decir que este procedimiento se debe hacer por higiene. Otros que por estética. Vale la pena aclarar las dudas.

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Circuncisión: qué es?

Se trata del procedimiento de remover quirúrgicamente el exceso de la piel del prepucio. Desde tiempo inmemorables se practica por razones religiosas y rituales. Los judíos suelen efectuar la circuncisión en las primeras semanas de nacido del varón. Así mismo en culturas del África se lleva a cabo al llegar a la adultez. Se ejecuta en tales comunidades con instrumentos cortantes sagrados y dentro de rituales presenciados por toda la comunidad.

Circuncisión: indicaciones médicas

Por razones estrictamente médicas los urólogos procedemos con esta cirugía, como son:

  • Fimosis y parafimosis.
  • Balanopostitis a repetición
  • Tumores del prepucio
  • En niños menores de 6 meses que tienen malformaciones del tracto urinario. Se busca disminuir la colonización bacteriana en el prepucio y, con ello, prevenir infecciones urinarias.
  • En mayores de 4 años cuando no ha logrado resolver naturalmente la fimosis fisiológica de la edad.
  • En poblaciones adultas del África subsahariana que tiene alta prevalencia de infección por virus de inmunodeficiencia humana (HIV).

Circuncisión: cómo se hace?

El procedimiento quirúrgico reside en hacer dos incisiones quirúrgicas paralelas al surco coronal y separadas por una longitud corta de piel. Posteriormente, se reseca el prepucio entre ellas y se procede a afrontar con sutura dicha brecha. Se cubre la herida quirúrgica con crema antibiótica y el paciente egresa para su hogar. En general se realiza en niños bajo anestesia general y en adultos bajo anestesia local, en la mayoría de los casos.  La incapacidad médica que genera es de unos diez a catorce días. Al cabo de este período, el paciente retorna a sus actividades usuales. Por unas semanas se acostumbra observar cambios por resequedad en el glande, que son completamente esperados en la convalecencia.

Los riesgos de este acto quirúrgico son escasos: sangrado, infección, dolor, mal resultado estético, necrosis del glande, lesión inadvertida de la uretra distal. Afortunadamente, son de muy baja presentación. La circuncisión tiene una tasa de éxito de un 95-98%.

Circuncisión: pronóstico

En manos entrenadas, este procedimiento tiene un excelente curso y evolución postoperatoria. El paciente no suele tener incomodidad al mes, mes y medio, para reiniciar su vida sexual, sin mayores alteraciones en la sensibilidad. Así mismo, no suele presentarse ningún cambio significativo en la rigidez ni en la curvatura natural del pene en erección. Por cierto, el varón circuncidado no tiene cambios en las características de la eyaculación ni la líbido posterior a esta cirugía.

Si bien es un tema que puede generar pena y vergüenza en nosotros los varones, los urólogos contamos con el entrenamiento y la virtud para saber escuchar a nuestros pacientes.